HÍGADO
El Hígado es un órgano olvidado por la medicina occidental.
Es el órgano mas pesado del cuerpo, es la víscera más grande del cuerpo, es el órgano con más sangre en el cuerpo y es tal vez el más olvidado por la medicina occidental.
Para los occidentales el Hígado solo existe cuando hay Hepatitis, Cirrosis, quistes amebianos, trastornos en la conjugación de bilirrubinas o cuando la ecografía reporta hígado graso; ni siquiera se suministra tratamiento para el hígado cuando se retira una vesícula llena de cálculos.
Para los médicos del viejo mundo (Los Chinos), el Hígado es de vital importancia, tanto para el cuerpo físico, como para nuestro componente emocional, y por lo tanto requiere de mantenimiento permanente.
Para un médico occidental es una ofensa escuchar a un paciente pidiéndole que le “purgue” el Hígado; para los alópatas es chistosísimo escuchar que el hígado “esta cargado”. Para la medicina China sí se puede “purgar” el hígado, sí es posible que se “cargue” o congestione y no se puede tratar ninguna patología si no se tiene en cuenta el estado hepático.
Una persona que tenga el hígado congestionado, intoxicado o alterado, es una persona que puede sufrir de:
Hipertensión arterial – Obesidad – Trastornos con colesterol, triglicéridos y azúcar – Impotencia – Prostatitis – Acné – Dermatitis – gastritis – síndrome de colon irritable – Ira – celos – desconfianza – trastorno afectivo bipolar – Eventos trombóticos – encefalopatía hepática – enfermedad de Alzheimer – Infartos – catarata – colelitiasis (cálculos en la vesícula), alteraciones en uñas y un largo etcétera.
Como pueden ver, muchas enfermedades dependen del buen funcionamiento del hígado.
Desafortunadamente la mayoría de medicamentos que se usan para estas enfermedades tienen metabolismo hepático; y por lo tanto su hepato – toxicidad es inevitable. Es decir, si tienes acné porque tu Hígado tiene un desorden, probablemente seas tratado con tetraciclinas o con isotretinoína. Esto mejorará la manifestación externa causada por un problema de Hígado, pero a su vez, afectará el funcionamiento hepático.
El reporte ecográfico de hígado graso es más frecuente de lo que se piensa en nuestro entorno. Los pacientes con colelitiasis (cálculos en la vesícula) se encuentran en cada esquina y la mayoría de las veces esto se debe a mal comer y sedentarismo.
En nuestra cultura no es raro encontrar en un plato una mezcla de arroz, papita, un platanito, de pronto una yuquita y rematamos con gaseosita… Los fritos acompañan nuestras vidas a diario y ningún hígado soportará este tipo de trabajo.
Si las células de su hígado se están deteriorando, su cuerpo se está llenando de grasas libres, comenzará un proceso de resistencia a la insulina y de acá en adelante el daño generalizado será progresivo si Ud. no hace nada para detenerlo.
Si quiere levantarse con fuerza para laborar, si quiere prevenir los ataques de ira, si desea tener una buena función sexual, si quiere evitar infartos o trombosis, si quiere tener una digestión placentera y si quiere morir bien, piense en su hígado!!! piense en el daño que le ha causado, piense en lo contaminado que puede llegar a estar y considere si sus enfermedades o síntomas pueden ser generados por un mal funcionamiento hepático.
Contamos con numerosas sustancias extraídas de la naturaleza, que tienen efecto directo sobre el hepatocito, y que desencadenan un efecto depurativo evidenciable en nuestro Hígado.
Como siempre, recomiendo la meditación como terapia de relajación, la medicación natural como coadyuvante en el tratamiento, el ejercicio que es indispensable e irremplazable, y una buena alimentación que mantenga el buen funcionamiento de la célula hepática.
SANTIAGO NÚÑEZ DÍAZ
Medicina Integral
Instructor de TAI CHI

